Se la presentaron un día en un bar cutre de Malasaña al empezar la noche, y tras intercambiar un par de miradas fueron directamente al baño, a montar su fiesta privada en una de las múltiples cabinas. Ella estaba acostumbrada a las fiestas privadas en los servicios. Tanto como él a la soledad. Durante casi veinte minutos intercambiaron respiros y tarjetas de crédito. No todo se reduce siempre al sexo, a fin de cuentas. Cuando salió del baño sus amigos le miraron. Salía con las piernas temblorosas y con una cara de felicidad que nunca habían visto reflejada en su semblante. Desprendía feromonas de victoria, pero no se paró a pensar en ello. Quería más, pero no más de lo mismo. Dio un par de vueltas por el local buscando otro tipo de mujer, y la encontró. Esta vez era de carne y hueso. Al más puro estilo de Loquillo le preguntó:
- ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?
- Buscando más problemas – le contestó ella siguiéndole el juego.
Hablaron durante unos minutos y bailaron un par de canciones al son de Elvis Presley y los Stones. El primer roce no tardó en llegar. En ese momento agradeció en secreto que sus amigos le hubiesen facilitado las cosas con el primer encuentro de la noche.
- ¿Vamos fuera? – dijo.
- ¿A tu casa o a la mía? – respondió ella con tono tácito.
Los ojos se le salieron de las órbitas al instante, sus piernas parecían escaparse de su cuerpo, pero al final supo vocalizar lo suficiente como para escoger una opción.
P.D: Ahora que el buen tiempo regresa a Madrid me vuelvo al norte con éstos. Conduce Eva, así que rezad por mí si no me odiáis.
EL GRAN VIAJE DE " BOLSO DE NIEBLA"
Hace 8 años