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Tarzán

Universitarios que me leéis, cuando tengáis horas muertas entre clase y clase, no vayáis a tumbaros al césped de la universidad por muy buen día que haga. Es peligroso. Sobretodo si las horas muertas son de once a una. Quiero que lo tengáis claro, porque luego cuando llegue la una menos cinco y tengáis que entrar, os dará pereza. Aunque tengáis clase con uno de vuestros profesores favoritos.
El tiempo pre-primaveral es absolutamente fantástico si lo puedes disfrutar. Salir y tumbarte en el césped de la universidad, en el parque de la solidaridad o en el de la paz, mola. Salir e ir a darle clase al monstruito, al lerdo tarado o a repipipink, no. Que con el buen tiempo que hace me tenga que encerrar media tarde para, por ejemplo, escuchar a Raúl destrozar el “love me tender” con la flauta…jode, jode mucho. Y es que le da igual que le marque el tempo o que no. Hace lo que le sale de los huevos y me desespera. Menos mal que ya es jueves. Quizás esta noche sea interesante. Certamen de cantautores en la Sala The Bank (C/Illescas, 98. Metro Aluche). Estará Cristina, así que por lo menos me aseguro una actuación que me mole.



P.D: Tucho me guiñó el ojo ayer. Le tengo en el bote.

Una Bossanova

Era lo que necesitaba ayer para no matar a Raúl. Creí que tenía la paciencia suficiente para aguantarle, pero se me agotó y ya no me quedaban más frascos.
El cabreo es un sentimiento curioso. Llegas a casa dando un portazo y odiando todo lo que te rodea, te metes en la habitación, pones Fall Out Boy que tiene canciones más o menos estridentes para odiar a gusto y terminas tirada en la cama planteándote a qué juegas en la vida, en qué partidos estás participando, con qué equipo vas, cómo van los marcadores. A tu lado, un señor te comenta el minuto y el resultado mientras te vienes abajo porque suena Golden, y su letra te hace más daño que nunca.
Empato a uno contra la universidad, los amigos, mi madre y Raúl. Pierdo contra los nervios, la desilusión y la impotencia. Gano contra el optimismo y la esperanza. Y esos no son todos los partidos en los que estoy metida. Está la cosa jodida, y para colmo tanto ejercicio me agota. Estoy cansada. Hoy quiero pensar que lo de ayer solo fue un mal día. Todos tenemos alguno con mayor o menor asiduidad. Cuando miré el calendario descubrí que el mio ocurrió un día cuatro.



P.D: Me acabo de fijar en el detalle de que, justamente, he actualizado a las 11:11. Me parece perfecto. Una perfecta imperfección para ti, si no te gustan los números impares.