Si no tienes noticia, invéntatela. Lo jodido es que de todas las series que podían haber utilizado, fueron a escoger una de las más vistas a nivel mundial. Qué lástima, con lo que se lo habían currado inventándose incluso el modelo de la cámara... Sin duda, mi momento favorito es ese en el que la presentadora asegura que "se puede imaginar que el fotógrafo estaba de pie durante la turbulencia, de modo que pudo tomar esas fotografías segundos después de la pérdida de la cola", mientras Kate Austen ocupa la pantalla junto al policía chungo. Brutal.
Ayer leía esto en El Confidencial Digital. El Saturday Night Live español, se despide. Estaba claro. El humor de caca, culo, pedo, pis, sexo, drogas y rock&roll ya no vende –gracias a Algo. Al menos no tanto como para que resulte rentable. Lo que me preocupa es que aún exista gente a la que le haga gracia el humor desarrollado con tanto "estilo" en sus guiones. Dos telediarios les quedan. La cutre-adaptación de un programa que la NBC lleva emitiendo casi treinta y cuatro años con un éxito indiscutible, se despide de nuestro panorama audiovisual dentro de un par de semanas, con mucha pena y con una gloria casi inexistente. No me extraña. ¿Por qué no se dieron cuenta en el primer directo de que su forma de llevar el SNL era terrible? ¿Por qué no contrataron unos guionistas competentes y mataron a los que tienen ahora? ¿Por qué decidieron emitir el Saturday Night Live los jueves? ¿Acaso quieren que los españoles confundamos Saturday con Thursday? ¿Y por qué como medida desesperada lo han cambiado a los miércoles? ¿No se percatan, quizás, de que si la gente no les ve, no es por el horario? ¿Por qué el humor español tiene que ser, necesariamente, tan bizarro? ¿No os resulta insultante que den por hecho que aquí sólo vende esa mierda de humor para niños quinceañeros suprahormonados? ¿No es un cliché absurdo? ¿Y por qué los señores de Cuatro tardan tanto en retirar un programa tan caro que, además, no tiene ni puta gracia? ¿No tienen criterio? ¿No tendrán nada mejor en lo que invertir los trescientos mil euros que cuesta? ¿Por qué con ese dinero no les dieron más tregua a los de Esto no son las noticias, que realmente tenían algo? Cincuenta millones. O kilos, que pesan más. Tela. ¿Cómo será tener trescientos mil euros de sobra para poder desperdiciarlos así? No puedo llegar a visualizarlo. ¿Dónde está la imaginación infinita que me inculcó Ally cuando la necesito?
Sea todo como fuere, se han caído con todo el equipo. Tenía razón, mirad aquí. Y muchos no me hicisteis caso: soy adivina.
Pues nada, voy a enviarles mi currículum a los del puto Tarot de Alicia Galván, a ver si me pillan, joder, que estoy muy mal de pasta y no creo que aunque lo proponga, los de Cuatro vayan a pagarme seis mil euros por programa como al Miró (de momento). Qué cruz. ¿En qué mundo me estoy metiendo?
P.D: Me da un poco de grima insertar este vídeo, pero es para que comprendáis lo que quiero decir con lo del humor de quinceañeros suprahormonados.
P.D.2: Y como guinda, esto. Un power ranger condenado a muerte. Anonadada me hallo.
Os doy la bienvenida y un consejo que un día me dió Benjamin Franklin a través de las palabras: vaciad vuestro bolsillo en vuestra mente, y vuestra mente llenará vuestro bolsillo.
Mi nombre es Silvia Borrajo, una flor de norte que lo dejó todo en un rinconcito de su Asturias del alma para venir a estudiar Comunicación a Madrid. Como amante de todo este mundo pretendo hacer de mi rincón particular en la web una mezcla de todas sus facetas; desde el radiofónico (por desgracia cada vez más olvidado por muchos) hasta el cinematográfico, que tantas maravillas nos ha regalado. Pero no pretendo quedarme ahí. Algo de lo que nunca me cansaré es de pensar, soñar y filosofear en la oscuridad de mi habitación y, seguramente, la mayoría de las veces decida compartir todos esos pensamientos, sueños y filosofías con vosotros.
Espero que los que decidáis quedaros conmigo os lo paséis bien, pero no os lo prometo porque nadie dice que mi vida o mis opiniones sean interesantes, aunque puedo asegurar que cuanto menos, algunas serán diferentes.