Hace un par de días me imaginé por un momento que sufría un flashforward. Me dejé caer de espaldas en la cama –a cámara lenta, claro- mientras una imaginada música trágica ayudaba a formar toda la escena es mi cabeza. No tuve que esperar mucho tiempo, todo sucedió muy rápido. De repente vi una sala con muchas luces, algo parecido a un quirófano; allí, un hombre enigmático le pedía a una doctora que me arrancara de cuajo todo lo que tenía en el interior. La doctora asentía resignada, como si su interior también hubiese sido alguna vez juguete de sus deseos. No me vi físicamente en ningún momento, pero sabía que ese hombre se refería a mí cuando hablaba con la inexpresiva cirujana. Entonces distinguí dos tarros –de entre muchos otros- que se llenaron de repente de materias indescriptibles. En la etiqueta del primer tarro ponía ‘voluntad’; en la del segundo, ‘idiosincrasia’. En una mesita cercana había una pila de papeles sujetados tímidamente por una estilográfica con mucha clase. No me dio tiempo a ver de qué se trataba, pero parecían los papeles de un contr… ¡oh, wait! De eso nada. Ya me encargaré yo de que ese FF no se cumpla.
Si no tienes noticia, invéntatela. Lo jodido es que de todas las series que podían haber utilizado, fueron a escoger una de las más vistas a nivel mundial. Qué lástima, con lo que se lo habían currado inventándose incluso el modelo de la cámara... Sin duda, mi momento favorito es ese en el que la presentadora asegura que "se puede imaginar que el fotógrafo estaba de pie durante la turbulencia, de modo que pudo tomar esas fotografías segundos después de la pérdida de la cola", mientras Kate Austen ocupa la pantalla junto al policía chungo. Brutal.
Sacar conclusiones puede ser tan divertido como idear teorías chungas. He estado reflexionando al respecto y aquí va el Top7 de este fin de semana.
1.- Cada vez me preocupan más los criterios que se siguen a la hora de elaborar los informativos. Particularmente los de Antena3 ya me dan muy mal rollo. Si yo fuese la directora se iban a cagar. Claro, no llegaré a serlo nunca precisamente por eso.
2.- Los fuenlabreños son unos personajes curiosísimos. Cada vez que salgo a tomar algo me siento como Félix Rodríguez de la Fuente. El sujeto A se aproxima discretamente a su presa y la seduce con su retórica implacable: "Qué calor hace aquí ¿no? Me llamo A".
3.- Mi afirmación favorita de “qué dura es la vida” cobra demasiado sentido cuando un amigo gilipollas de otro amigo/conocido te dice: "los Killers son patéticos, yo solo voy a su concierto por hacerle el favor a un colega". Podría intentar describir mi cara, pero seguro que os la imagináis. Nun ta fecha la miel pa la boca del burro, que diría mi güela.
4.- La gente asocia las palabras fin de semana a discoteca, fiesta, whatever, y todo aquel que no lo haga es aburrido. Según la RAE, aburrido es aquello que causa aburrimiento. Si a alguien le causa aburrimiento salir porquesí todos los fines de semana, los aburridos serían los que sí lo hacen, ¿no? Además, ¿Cual es el verdadero concepto de fiesta?
5.- Si tus ventanas son de éstas que se tienen que quitar para poder limpiarlas, no se te ocurra ponerte a ello cuando el sol esté en su máximo apogeo y te dé de lleno en los ojos. No es buena idea. Puede que una ventana se precipite al vacío.
6.- La gente debería plantearse mejor lo de tener hijos. Si vas a saber educarlo, adelante, si vas a permitir que toque los huevos demasiado, olvídalo. El niño del octavo saca lo peor de mí, sobre todo cuando interrumpe mi horario de lectura ¿Es normal que bote un balón de baloncesto de nueve a doce de la mañana sin parar? ¿No debería dormir más? ¿Qué coño hace jugando a baloncesto en casa? ¿No se cansa? ¡Que son tres horas haciendo lo mismo! ¿No sería mejor salir al parque a airearse, con el buen tiempo que hace? ¿Querrá que suba a meterle el balón por el culo para que, de ese modo, su madre pueda denunciarme y sacarme la pasta que no tengo?
7.- El uso de la imaginación es fundamental y puede hacerte muy feliz. Si algo aprendí de Ally McBeal fue la manía de reproducir mentalmente cualquier situación que alguien me comente. A veces es una virtud muy jodida, pero ayer me sirvió para poder estar en el concierto de The Killers por un momento y sin salir de mi habitación.
P.D: Muchísimas felicidades, Jesús. Prometo reservarte una tarde de café en Semana Santa si tú haces lo propio.
Os doy la bienvenida y un consejo que un día me dió Benjamin Franklin a través de las palabras: vaciad vuestro bolsillo en vuestra mente, y vuestra mente llenará vuestro bolsillo.
Mi nombre es Silvia Borrajo, una flor de norte que lo dejó todo en un rinconcito de su Asturias del alma para venir a estudiar Comunicación a Madrid. Como amante de todo este mundo pretendo hacer de mi rincón particular en la web una mezcla de todas sus facetas; desde el radiofónico (por desgracia cada vez más olvidado por muchos) hasta el cinematográfico, que tantas maravillas nos ha regalado. Pero no pretendo quedarme ahí. Algo de lo que nunca me cansaré es de pensar, soñar y filosofear en la oscuridad de mi habitación y, seguramente, la mayoría de las veces decida compartir todos esos pensamientos, sueños y filosofías con vosotros.
Espero que los que decidáis quedaros conmigo os lo paséis bien, pero no os lo prometo porque nadie dice que mi vida o mis opiniones sean interesantes, aunque puedo asegurar que cuanto menos, algunas serán diferentes.