Acabo de darme cuenta de que faltan veinticuatro días para el día veinticuatro. En veinticuatro días cumpliré los veintidós. Ahora entiendo el por qué de mi recién estrenada crisis existencial.
Odio los números pares. Siempre me parecieron tan perfectos que no encajan conmigo. Sin embargo mi número favorito es par y yo nací un día par; pero mi número favorito es especial y yo nací en día par por media hora. A las 00:30 de un martes de carnaval empezó mi vida. El haberme tirado más de nueve horas naciendo en día impar ya le quita importancia a que finalmente haya nacido en un día par, pero el que ese año fuese carnaval el día que yo nací, fue lo definitivo. Me dio ese punto de locura e incomprensión que tienen los números impares y un disfraz súper poderoso y perfecto para poder convivir en un mundo par.
Pienso que el mundo es par por muchas cosas que no vienen al caso, muchas cosas en las que los medios de comunicación tienen bastante que ver, pero además, también lo pienso porque siempre me he fijado en que a la gente no le gustan los números impares. Y no me extraña. Si eres uno estás solo. Si sois tres, sois multitud. El cinco es una hostia a mano abierta. El siete el peor penalti de la historia. El nueve siempre será el seis al revés y en los equipos de música se pasa el volumen del diez al doce, porque el once son dos unos y la doble soledad da reparo. El número trece, es el de la mala suerte (ligado a martes y viernes, los días dos y cinco de la semana) y aunque el quince sea la niña bonita y con el sesenta y nueve la gente se lo pase bien, llegamos al diecisiete y recordamos que si excluimos al dos, todos los números primos son impares. Pues sí, efectivamente. El dos es mi número favorito. La excepción. El único par que puede sobrevivir en un mundo primo. El dos es el disfraz del que hablé en el primer párrafo. Soy una persona impar disfrazada de par. El problema es que mi disfraz es tan poderoso que a veces me hace olvidar que yo no soy un par, que odio los pares. Y los impares ya no me reconocen. Ni yo misma lo hago.
Dentro de veinticuatro días cumplo los dos grandes doses. Comenzaré un año de doble disfraz. Todos los pares me felicitarán por mis dos patitos y yo reiré. Porque estamos en dos mil nueve y por fin caí en la cuenta de que éste tiene que ser mi año. El ocho hace un mes que se fue y dos mil nueve es impar hasta en la suma de sus dígitos.
La doble soledad le dará la mano al doble disfraz. Al doble disfraz le quedará claro que está solo, que ella es simplemente una compañera de cama más. Entonces yo me dejaré de tanta chorrada…y dejaré de ser un par.
EL GRAN VIAJE DE " BOLSO DE NIEBLA"
Hace 8 años
1 comentario:
Aissss yo el dia 4 de abril cumplo 23 y cada dia pienso que he exo poco en esta vida....
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