Empty

Desde hace un par de meses mi vida no tiene nada que ver con la que había llevado durante 21 años. Yo creo que antes era más feliz y ya no entiendo nada. Creía que esto era lo que quería: amigos que se reconvierten en amantes, que me tratan bien en la nocturnidad de una cama y que fuera de ella vuelven a ser amigos. Ayer hablando con Ana y Jose descubrí que no era así, que esto nunca fue conmigo, que soy una mala versión de lo que algún día fui. Vale, quedas para tomar algo afrodisíaco, y después de un par de besos y un abrazo cínico, os vais a la cama. Pero es que al día siguiente te despiertas igual de sola que te acostaste. Con buena cara porque tienes un par de orgasmos más encima, pero nadie que te dé los buenos días con un beso en los labios, o, mejor dicho, nadie que te dé los buenos días con un beso sincero.
Llevo casi un año diciendo que no quiero nada serio, que tener pareja sólo da problemas, que con mis amigos tengo suficiente. Soy mi propio libro de autoayuda, -bastante buena, por cierto-. Llevo un año engañándome a mi misma. Haciéndome creer que no quiero conocer a nadie especial que me haga sentir cosas que no me permito sentir desde que él se fue. Que yo misma me valgo para darme todo lo que necesito, y que para el cariño tengo a David, Alberto, Eva, Ana y Arantxa. Y es cierto, yo misma me valgo para darme todo lo que necesito, no es que necesite que nadie lo haga, pero sí que quiero conocer a ese alguien. Quiero acostarme un sábado con él, después de ver una película o de una charla. Quiero levantarme con él un domingo y que me abrace de verdad. Quiero hablar con él durante horas. Y luego irme, o que se vaya, pero sabiendo que le voy a volver a ver pronto. Que está conmigo. Que no es un polvo y ya. Y quiero olvidar. Quiero olvidarme de él, que es el que me sigue nublando la vista, el que no me permite buscar a nadie más, el que sigue apareciendo en cada mano que me toca, en cada boca que me besa. El que me hace creer que quiero vivir a su sombra hasta que el destino nos vuelva a unir. Pero no quiero. No quiero... Quiero volver a ver, quiero volver a buscar, quiero poder encontrar, o, como poco, dejarme encontrar. Porque ese es el problema, que no quiero forzar nada, que quiero que surja poco a poco, charla a charla, beso a beso, pero sé que eso no va a ocurrir nunca si no dejo entrar a nadie. Si no le dejo salir a él primero, de una vez por todas...

P.D: ¿Recordáis el cumpleaños del que os hablé? Pues la cosa fue mejor de lo que me pensaba, pero me dio bastante por el culo escuchar cómo el Iglesias estropea a Cindy Lauper como le sale del forro...

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Hola, cielo!

Yo también, a veces, pienso que me falta esa persona que me esperará cuando llego a casa, que me dará las buenas noches con un beso, que me escuchará cuando tenga un mal día o simplemente porque nos apetezca hablar. O simplemente que me dará ese abrazo cuando lo necesite, aunque sigo pensando que la encontraré.

Aquí el tiempo también está haciendo estragos: no deja de llover desde anoche a las 12 cuando me fui a currar. ¡Está cayendo el diluvio!

A lo mejor el mundo te odia, según tú, pero recuerda que quedan algunas personitas como yo, ¡que te queremos un montón! (L)(K)(F):D

Por cierto, me encanta esta canción de Cindy Lauper ^^ Siempre que la escucho me acuerdo de ti :D

¡Besazos linda, cuídateme mucho, se te quiere MUACKISSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!

Manu ;-)