Flashforward

Hace un par de días me imaginé por un momento que sufría un flashforward. Me dejé caer de espaldas en la cama –a cámara lenta, claro- mientras una imaginada música trágica ayudaba a formar toda la escena es mi cabeza. No tuve que esperar mucho tiempo, todo sucedió muy rápido. De repente vi una sala con muchas luces, algo parecido a un quirófano; allí, un hombre enigmático le pedía a una doctora que me arrancara de cuajo todo lo que tenía en el interior. La doctora asentía resignada, como si su interior también hubiese sido alguna vez juguete de sus deseos. No me vi físicamente en ningún momento, pero sabía que ese hombre se refería a mí cuando hablaba con la inexpresiva cirujana. Entonces distinguí dos tarros –de entre muchos otros- que se llenaron de repente de materias indescriptibles. En la etiqueta del primer tarro ponía ‘voluntad’; en la del segundo, ‘idiosincrasia’. En una mesita cercana había una pila de papeles sujetados tímidamente por una estilográfica con mucha clase. No me dio tiempo a ver de qué se trataba, pero parecían los papeles de un contr… ¡oh, wait! De eso nada. Ya me encargaré yo de que ese FF no se cumpla.

No hay comentarios: