La veleta del odio

Cuando una tiene una idea que le parece muy buena, pero se obceca y se le acaba el tiempo para desarrollarla bien, salen cosas como esta: La veleta del odio.
Hacía tiempo que no veía a Alfonso Palazón y no recordaba que vive en un estado de felicidad perpetua. Tengo que decirle que me pase algo de lo que fuma. Volver a clase después de tantas vacaciones es duro. Sobretodo si la vuelta es de ocho de la mañana a diez y tu siguiente clase es a la una de la tarde. Tardaré en acostumbrarme a este horario.
Aquí dejo el video. Ana ha vuelto y me ha dejado tomas falsas geniales. Tengo que editarlas. Y también las del sábado en casa de Alberto (próximamente). Y también las del primer corto, que nadie se encargó de hacerlas y algunas son muy buenas. Al final tendremos más minutos en tomas falsas que en tomas buenas. Suele pasar.



P.D: El momento del sábado fue: - Guapooo!! - Alberto, es una chica. - Ah! Guapaaa!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Me encanta! Muy buena la metáfora de veleta de odio, en serio.
Un besazo, encanto.